Ficha Técnica: 

Desarrollador: Dontnod Entertaintment
Lanzamiento: Enero 2015
Plataformas: PS3, PS4, Xbox 360, Xbox One, PC
Distribuidor: Square Enix
Género: Aventura gráfica
Cantidad de Jugadores: Un jugador

Siendo el segundo juego desarrollado por Dontnod Entertainment y contando con un distribuidor como Square Enix, Life is Strange se ha convertido, desde el momento en que salió a la luz su primer capítulo el 30 de enero del 2015, en uno de los títulos que más han llamado la atención en lo que a aventuras gráficas se refiere. Con una historia que atrapa gracias a su misterio, sus toques oscuros y sus carismáticos personajes, a través de la entrega de cada nuevo episodio ha sabido mantener a su público expectante y ansioso por conocer el desenlace al que se llegará.

El efecto mariposa

Life is Strange basa gran parte de su historia (por no decir su totalidad) en el conocido “Efecto mariposa”; una teoría que plantea, a grandes rasgos, que si nos encontramos con dos mundos exactamente iguales, pero en uno hay una mariposa aleteando y en el otro no la hay, con el pasar del tiempo ambos lugares se volverán completamente diferentes. En definitiva: la más pequeña alteración puede generar cambios enormes. Y así es como Dontnod Entertainment explota de forma creativa e inteligente este planteo, obligándonos a tomar decisiones, replanteárnoslas, arrepentirnos… todo con el agregado de poder regresar en el tiempo.

Nuestra aventura no podría iniciar de forma más alarmante: la protagonista (Maxine Caulfield o Max para los amigos) despierta en mitad de la noche en lo que parece ser un bosque y bajo una terrible tormenta. En pocos segundos reconoce el faro de la ciudad (Arcadia Bay) y decide dirigirse hacia él en busca de refugio. Al llegar, descubre que un enorme huracán (con negrita, porque así de grave es) se dirige al mencionado poblado.

Les dijimos que era enorme.

Es entonces cuando despierta y se da cuenta que todo no fue más que un sueño que tuvo en mitad de una de sus tantas clases en Blackwell Academy. Sin embargo, la sensación de que aquello fue algo más que su imaginación siendo morbosa no desaparece. Como si todo esto fuera poco, mientras se encuentra en el baño de mujeres es testigo de cómo un estudiante asesina de un disparo a una chica. De todas formas, este drama en particular se resuelve casi de inmediato cuando nuestra protagonista regresa en el tiempo con los minutos contados para evitar aquella muerte. Ya saben… cosas de adolescentes.

Así es como Max descubre su nuevo poder: puede regresar en el tiempo, aunque con limitaciones y no más que unos cuantos minutos. Esta será la habilidad que determinará gran parte de la jugabilidad y que hará de Life is Strange algo único.

Por supuesto que la posibilidad de poder rebobinar o adelantar el tiempo no se trata de algo novedoso de por sí; es una herramienta que ya ha sido utilizada en otros títulos con anterioridad. Lo que hace de la producción de Dontnod Entertainment algo diferente es el enfoque: mientras que en la mayoría de los juegos este poder sería utilizado para salvar al protagonista de morir por algún ataque o peligro físico, en Life is Strange es usado en las conversaciones que iremos teniendo a lo largo de toda la historia. Y sí, puede que así planteado pueda resultar casi aburrida la propuesta, pero lo cierto es que nunca estaremos satisfechos con ninguna decisión que tomemos. Frente a semejante panorama, tener la posibilidad de regresar sobre nuestros pasos en ciertos momentos nos sacará un suspiro de alivio.

El juego se encargará de mostrarnos con un dibujo de una mariposa en la pantalla cada vez que una acción vaya a tener algún tipo de repercusión en el futuro; o bien la propia Max, tras tomar un curso de acción, pensará que quizás podría haber hecho otra cosa. Pero lo cierto es que no importa lo que hagamos, la realidad es una: toda acción tendrá una consecuencia y no tenemos forma de saber qué clase de repercusión traerá consigo o cómo nos afectará en capítulos siguientes. Esta incertidumbre es maravillosa y nos hará rebobinar unas cuantas situaciones más de una vez. Esa maldita mariposa y su teoría…

Y Max resultó ser un tanto… acosadora

Porque sí, es la sensación que da y una de las mayores críticas que podríamos encontrarle a la jugabilidad.

En sí no hay nada que se salga de lo normal para una aventura gráfica: tenemos los botones para mover a nuestro personaje, otro para interactuar con objetos o personas y uno más para el poder de rebobinar el tiempo. No hay más que eso, ya que el juego se basa esencialmente en la interacción entre nuestra protagonista y su entorno, aunque a veces sea un tanto excesiva. La experiencia de estar en la piel de una chica adolescente que de repente obtiene poderes se pierde un poco al momento de entrar en la habitación de algún estudiante, que está presente en ese momento, y poder revisar todas y cada una de las cosas que tenga por ahí tiradas. El hecho de que el juego nos permita hacer eso, sin que la persona en sí se espante o nos quiera echar del cuarto, no tiene mucho sentido; especialmente al lado de  poder retroceder el tiempo y hacer como si nada hubiera pasado.

Dejando eso de lado, cabe aclarar un detalle importante: Life is Strange prácticamente carece de puzzles o situaciones extremadamente complejas para avanzar. El juego en sí hace más hincapié en la historia y sus personajes que en aprovechar al máximo la habilidad que le han dado a Max. Esto puede decepcionar a unos cuantos que esperaban encontrarse con algo más innovador. De todas formas, si lo que nos interesa es el planteo y las diferentes personas que vamos conociendo a lo largo de esta primera entrega, no nos encontraremos defraudados.

Los personajes y la historia

Una de las primeras cosas que llama la atención a la hora de recorrer los pasillos de Blackwell Academy es la increíble diversidad que podemos encontrar: diferentes clases de personas, de diferentes etnias, con diferentes tipos de cuerpos… en fin, lo que sería normal encontrar en la vida real pero que difícilmente encontramos en muchos videojuegos.

Podremos hablar con casi cualquier estudiante de la academia. Incluso usando nuestros recién descubiertos poderes para salir mejores parados en ciertas conversaciones.

Es cierto que, debido a que este episodio no es más que una mera introducción, muchos personajes parecen un tanto… simples. Victoria (enemiga de Max en el ámbito escolar) parece sacada de algún listado de villanos de películas de Disney pensados específicamente para caer mal, pues su egocentrismo y el poco interés que muestra incluso con sus amigas resulta casi exagerado, aún cuando podemos llegar a ver un lado más humano de ella llegado un punto. Se nos presentan unos cuantos personajes que, debido al tiempo y a la propia narrativa, no llegaremos a ver desarrollados en casi ningún aspecto.

Queda claro que el objetivo de este episodio se centra en dos cosas: plantearnos el conflicto principal y comenzar a desarrollar la que será la relación de mayor relevancia en el juego: la de Max y su amiga de la infancia, Chloe (aquella chica que al inicio salvamos de ser asesinada).

A la incógnita del porqué de sus nuevos poderes y de aquella extraña visión, se le sumará el caso de la misteriosa desaparición de una estudiante: Rachel Amber. Será a través de estos temas que empezaremos a ver la profundidad de la relación de nuestras dos protagonistas, quienes años atrás fueran amigas inseparables y cuyo lazo se vio perjudicado cuando Max se mudó.

Si la tensión se pudiera cortar con un cuchillo…

Por favor, intentá modular mejor las palabras, que no te entiendo

El apartado visual merece ser remarcado pues cumple su objetivo y en varias ocasiones nos encontraremos con escenarios muy bien cuidados en cuanto a los detalles. Life is Strange no es un título que resalta por llevar el aspecto visual a un siguiente nivel, pero definitivamente tiene un toque propio que lo vuelve casi único; desde el diseño de los personajes hasta la forma en que está trabajada la luz en cada escenario. Si vemos una screenshot del juego, sin saber que se trata del mismo, posiblemente nos daremos cuenta inmediatamente de que se trata del mundo creado por Dontnod Entertainment.

Al mismo tiempo, nos encontramos con detalles que resultan casi inexcusables, como el hecho de que el movimiento de los labios no se sincroniza ni un poco con el sonido; hecho que resulta por demás molesto cuando más de la mitad del juego estaremos viendo a personajes hablar. También se echa en falta un poco más de esfuerzo al momento de animar los rostros. Para tratarse de una entrega que requiere que el jugador invierta sus sentimientos en estos personajes, los mismos por momentos parecen casi inexpresivos.

Por fortuna esta falla se ve salvada en gran medida gracias a los excelentes actores de voz y a la música en general, que ofrece no sólo una ambientación acorde, sino que en varias ocasiones aporta al drama de la escena.

Resumiendo

Chrysalis cumple con lo que todo primer episodio debe tener: presentación acorde de personajes, plantear un conflicto que resulte interesante y finalizar con una escena que deje al jugador deseando más. Lo que le falta en puzzles lo compensa en la profundidad de la historia y la importancia que le da a cada personaje que nos cruzamos.

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Mi vida como gamer se inició con un conejo verde híbrido entre Rambo, Bugs Bunny y Sonic. Desde entonces he sido guitarrista profesional, cazadora de colosos, pirata, Inquisidora y una pésima administradora de pueblos medievales; entre otras cosas. Si alguien les cuenta que grité del susto en los primeros minutos de juego del Resident Evil 4, lo negaré rotundamente.