Nos hemos cansado de decir una y otra vez que la saga Souls es mucho más que una recopilación de juegos difíciles y desafiantes. En su corazón guarda una gema valiosa que es, a fin de cuentas, lo que hace de cada uno de estos juegos algo inmenso. Amén de que cada jugador lo juega a su manera y que el juego no nos perdona un solo error, un rumor se fue levantando de entre las cenizas con la reciente llegada de Dark Souls III a nuestras vidas. Ese rumor tiene un poco de malicia pero, a su vez, su origen es comprensible.¿Qué nos dicen las malas lenguas? Que jugar en cooperativo es simplificar el juego.

Sí, así es, todos los Souls tienen una linda opción de juego en cooperativo, totalmente opcional y libre para aquel que quiera abordar la aventura – y el horror – acompañado de un amigo. También sirve para los que quieren hacer las veces de buen samaritano y ayudar a otros jugadores a quienes les tiembla un poco el pulso a la hora de jugar solos. El dicho controversial de la simplificación viene por muy buenos motivos, pero no estoy acá para decirles si es cierto; vengo a exponerles la palabra de alguien que ha ayudado y ha sido ayudada y que también ha enfrentado el desafío en completa soledad, cuando el tiempo así lo quiso.

Las ventajas de cooperar

El sistema de “jolly cooperation” – como le decimos por estos pagos – funciona de la siguiente manera: los Souls poseen un ítem llamado white soapstone, una piedra de uso ilimitado que permite dejar una señal en determinado lugar. Este símbolo puede ser visto por cualquier jugador que se encuentre en el modo online en ese momento y sirve para invocar a un fantasma al mundo del anfitrión – esto es, el que decidió llamarnos -. Nuestro fantasma es tan vulnerable a los ataques de los enemigos como si estuviésemos jugando en modo normal, pero con un pequeño detalle: al morir, todas nuestras almas se conservan y básicamente no perdemos nada más que tiempo – y algún que otro ítem que consumamos de nuestro inventario -.

¿Qué gana el host con nuestra ayuda? La tranquilidad de encontrarse acompañado, la posibilidad de eliminar enemigos mucho más rápido y la simplificación de la pelea contra el boss de turno. ¿Qué ganamos nosotros ayudando? Un intenso farmeo sin miedo a morir y sin riesgo de perder todas nuestras almas. Así dicho, parece que tanto el host como el fantasma tienen la vida ultrafácil, pero esto no es verdad en un 100%. Cabe aclarar que en modo cooperativo, los bosses suelen tener un incremento de la vida y al no poder hacer focus en un solo personaje, los patrones de movimiento se van alternando. Esto lo hace un poco más impredecible que si nos enfrentáramos a él en modo solitario.

No todo es color de rosa

Como lo planteé en los párrafos anteriores, pareciera que el cooperativo es una fiesta muy intensa. Sin embargo, como nada en esta vida es gratis, me toca hablar de la parte mala en la que el cooperativo nos vuelve completamente vulnerables: las queridas invasiones.

¿Qué es una invasión? Básicamente, con determinado ítem en nuestro poder, habilitamos la posibilidad de entrar al mundo de otro jugador y generar una violenta sesión de PvP. ¿Qué tiene que ver esto con el cooperativo? Para ser ayudados tenemos que encontrarnos jugando en modo “humano”: cada Souls tiene un ítem específico que nos otorga esa humanidad que perdemos cada vez que morimos. En esa condición podemos activar cualquier señal de ayuda, pero esto nos ilumina como un faro en la oscuridad, dejándonos a merced de aquel que esté sediento de sangre, sea quien sea.

La controversia cooperativa descansa en el profundo corazón de Dark Souls – también podemos incluir Bloodborne y Demon’s Souls a la fórmula -. Quizá la búsqueda de ayuda arruine un poco la experiencia del juego, tanto en cuanto a la sensación de autosuperación y desafío (lo positivo), como la opresión y la soledad (lo negativo) – por más que estos elementos le den un toque mágico -. Además, claramente todo se ablanda para parecer menos hostil de lo que realmente es; es ese sentimiento de embriaguez por el poder que se nos otorga estando acompañados lo que hace mella en la experiencia mencionada. 

De todas formas, como ayudante y ayudada, puedo resaltar que jugar en cooperativo tiene su encanto. No hay nada más divertido que recorrer estos mundos en compañía de un buen amigo y está más que claro que los mismos creadores de la saga incentivan al jugador a pedir ayuda cuando se siente sobrepasado. Sí, sí… git gud, casul, sé que lo están pensando, pero ¿qué tal si se los planteo desde otra perspectiva?

Yo soy tu amigo fiel

Aparte de poder invocar otros jugadores para asistirnos, Dark Souls nos da otra posibilidad: la invocación de los NPC. No nos olvidemos que si From Software no hubiese querido que hagamos uso de la experiencia multiplayer, no nos hubiese dado al carismático (y amado por todos) Solaire of Astora, quien está más que dispuesto a ayudarnos en combates contra bosses en el transcurso del primer Dark Souls. Tanto es así que hoy en día es la imagen icónica de la saga, el que nos trajo el PRAISE THE SUN y nos iluminó con su extraño optimismo en tiempos completamente oscuros.

Solaire no es el único NPC invocable; hay muchos otros personajes que vamos encontrando en el camino, cada uno con habilidades diferentes y con historias que pueden arrancarnos una sonrisa o partirnos el alma – y, por mucho que me pese admitirlo, suele darse más el segundo caso -. El cooperativo está ahí, a la vuelta de la esquina, para aliviar un poco el dolor que se siente de al menos 15 intentos frustrados por matar al mismo boss.

Como dije, una parte de mí disfruta mucho de recorrer este mundo de la mano de un amigo – ya saben, “tenés mi espada, mi arco, mi hacha…” – y no puedo mentirles y decirles que el juego se siente igual estando acompañado, porque no es para nada cierto. La experiencia cambia a gran escala y de pronto nos encontramos con un juego bastante distinto. El mundo parece mucho menos dispuesto a destruirnos cuando tenemos un hombro en el cual apoyarnos.

Otra parte de mí es ese ser oscuro que quiere salir a la luz, es la persona que ama el lore del juego y su opresión, su soledad, la tristeza de esos mundos que lentamente se van marchitando. Si bien ambos modos de juego me parecen buenos y apoyo completamente jugar con alguien y asistir a los desamparados, en el fondo sé que no hay nada como enfrentarse solo a este inmenso y aterrador mundo y, finalmente, salir victorioso como el no-muerto elegido, el portador de la maldición, el campeón de las cenizas.

  • Guybrush Threepwood

    No puedo estar mas de acuerdo con esta nota.
    Es verdad que a mi me gusta jugarlo completamente solo la primera vez, pero tambien es verdad que lo juego offline o en modo hueco para evitar las invaciones.
    Pero son pocas las cosas que disfrute mas que jugar con un amigo en Jolly cooperation.

    NO creo que decir que el coop haga el juego facil sea algo “correcto” creo que lo hace diferente. Como dice en la nota, el juego compensa la experiencia de diferentes maneras, el invocado tiene menos estus, los enemigos son upgradeados tanto en vida como en daño, ademas al invocado se le reduce la vida y mucho. (cosa que me parece correcta, para ajustar diferencia de niveles).
    Pero dejando lo tecnico y pasando a la experiencia. Entrar en los dungeons mas agresivos junto a un amigo, armar estrategias, “vos anda por el de la izquierda, yo por el de la derecha” o simplemente manquearla junto a alguien y no poder parar de reirte, son cosas que no tienen precio.

    Recomiendo jugar solo como en cooperativo la experiencia de un dark souls, son dos formas totalmente diferentes de vivir una misma historia (no mas facil, simplemente diferente).

    Praise the sun on jolly cooperation!

    (y de paso se deja un video x que jolly cooperation amewo)
    https://www.youtube.com/watch?v=GeoNx6rt_jM

    • Dario Wtx

      Praise the Sun!

  • Mato

    La verdad que el jolly co-op es una de las cosas mas geniales que tiene la saga Souls. Como dijiste Ani, no te hace mejor o peor por jugarlo en cooperativo, simplemente cambia la experiencia.
    Son 2 maneras de experimentar el juego bastante distintas y las 2 son buenísimas. Aparte no creo que la idea de From Software y Hidetaka-senpai haya sido que la “verdadera” experiencia sea jugarlo solo; si fuera así, no harían tanto hincapié en el co-op.
    Creo que la idea es que cada jugador lo experimente como quiere, y si es posible, que pruebe todas las maneras de jugar estas obras maestras.
    Para mi, no hay nada mas satisfactorio que ayudar gente random (siendo un Sunbro, por supuesto!) y nunca la paso tan bien como cuando juego con amigos. Como decian en una pelicula, “Praising the sun is only real when shared” (?)

  • Dario Wtx

    Excelente nota!

  • Alessa ‘Vicky’ SHill

    La forma correcta es la que uno disfrute, que para eso jugamos =)

    Ahora… Seamos sinceros… Ya que todos señalan la dificultad, los juegos SON considerablemente más fáciles jugando de a dos (o más); y no, no creo que se compense por el aumento de HP/daño o la minimización de curativos/HP en el summon.
    Los bosses son más fáciles (ok, el 90% digamos, porque mientras se enfoca en un player que esquiva, el otro hace daño), los niveles son más fáciles, bancar invasiones es más fácil, etc. etc.
    Lo que no quiere decir que no sea una experiencia fantástica (que NADA tiene que ver con jugarlos uno solo), más que disfrutable, y que le suma un muchísimo a la saga.

    • Aperfectool4

      100% de acuerdo. En mi caso, el coop lo dejo para una segunda pasada, justamente por eso que decís de la dificultad y el reto y demás. Es aprender a lidiar con todo el juego, en grupo, y es genial, dando momentos muy divertidos en el proceso. Hablando de dificultad: mención especial para Ludwig y el Orphan of Kos del DLC de Bloodborne, que aun en coop son de las peleas mas duras de toda la saga.