Según me cuenta mi viejo, yo comencé a agarrar juegos a los 3 años, cuando él trajo una nueva computadora. Crecí con ellos: atravesé la primaria, la secundaria, y acá me ven. Nunca dejó de ser normal para mí sentarme en frente de la pantalla y abrir algún juego. Atravesé toda mi infancia jugando con mi mejor amigo al Age Of Empires y con su PlayStation sin que en ningún momento se hiciera alusión a ser una actividad de varones. No fue sino hasta la secundaria que aprendí este concepto de estar haciendo algo “raro para ser mujer”.

Descubrí un cibercafé a la vuelta de casa en el que me instalaba todos los días a jugar Counter Strike. A pesar de llamarme “Juana La Loca” (cuyo nombre me acredité de Juana de Castilla), los hombres del lugar me decían “boludo” constantemente. Yo los corregía, porque me irritaba que el nombre “Juana” no les diera ningún indicio. Eventualmente, siempre venían a verme porque no creían que fuera una chica. Pero la debacle se dio cuando empecé a incursionar en el campo del género multijugador online, en el que era constante la necesidad de corregir mi género, que seguían confundiendo a pesar de tener todos sobrenombres femeninos.

Casi enseguida esta necesidad de corregir cambió. Prefería que pensaran que era un hombre, para evitar el interrogatorio que me hervía el cerebro: “¿Sos mujer? […] ¿Cuántos años tenés? […] ¿Estás buena?”… Sí, no estoy mintiendo con esa última. A la hora de jugar, en general siempre se barajaron las mismas teorías: si hacía las cosas mal es porque soy mujer, pero si hacía las cosas bien ellos las podrían haber hecho mejor. ¿Qué tanto cambió ahora que soy más grande?

Si soy completamente honesta: poco, y en ciertos aspectos empeoró. Cuando era más chica no era frecuente cruzar caminos con otros jugadores, pero desde el auge de los videojuegos, las convenciones y los foros, hemos comenzado a salir de debajo de las baldosas. Sin embargo, sigue habiendo cierta desconfianza de parte del público masculino en cuanto a por qué razones jugamos nosotras. Me he cruzado a varios que han desconfiado de mi gusto por este vicio pensando que lo que buscaba era llamar su atención; otros que hacían gestos a mis espaldas mientras yo emitía una opinión sobre una consola y otro que lisa y llanamente dijo que yo no sé jugar porque soy mujer.

Cuántas maneras existirán de decir: “NO, SOY UN CUCO FEO. ¿PODÉS IR A LA BANDERA DE HOTEL QUE LA ESTÁN TOMANDO?”

¿Qué? ¿Parece estúpido? Ustedes porque no escucharon la justificación de que “históricamente las mujeres juegan hace menos tiempo”. Aunque es innegable que puede haber algunas mujeres que se involucraron en el ámbito por los motivos equivocados, también es cierto que parece ser que muchos hombres creen que quienes somos realmente apasionadas de los juegos necesitamos su aprobación. Suelen ser tan exigentes al respecto que ante cualquier opinión que emita una mujer buscando una conversación entretenida suelen confundir con un cartel de “mírenme, soy nena y juego jueguitos”. Qué va, seguro que por lo menos un lector de esta nota va a creer que estoy escribiendo esto para quejarme de los hombres sólo porque me dan el espacio. Pero ese no es el propósito. La generalización y el famoso “meter a todas en la misma bolsa” hace que pierdan la oportunidad de hablar con mujeres increíbles que tienen muchísima pasión por los juegos.

Creo que las culpas podrían ser equitativamente distribuidas entre un género y el otro. En todos lados encontramos personas de muchos matices. Muchas mujeres son jugadoras casuales, que disfrutan de MMOs o shooters particulares con los cuales pasar el tiempo; sin embargo los hombres las catalogan de no-jugadoras porque sólo juegan UN juego. Otras tantas dicen que juegan más de lo que efectivamente hacen, no necesariamente por “posar” sino porque se les coloca una vara muy alta y se las juzga si no jugaron tal o cual cosa de una determinada manera o por una determinada cantidad de tiempo. En grupos de podcast y páginas de juegos se agregan mujeres no para formar parte equitativa del grupo de la cual se respeta su opinión sino para levantar la popularidad del programa y eventualmente criticar a cambio de reírse un poco. En algunos streamings, que ahora se han puesto de moda, los comentarios van desde “Qué hermosa que es. Qué buenas tetas” a “Le pone mucha buena onda, pero definitivamente no nació para ser una gamer”. Me encantaría estar inventando esto último, pero lamentablemente es una afirmación que hago con conocimiento de causa, mía y de otras mujeres conocidas. Hacerse paso como una dama que viene a “hablar cosas serias” es muy complicado si no ignoramos a quienes buscan generar una brecha entre los dos géneros.

Sin embargo, no puedo generalizar por completo o responsabilizar sólo a los muchachos cuando las mujeres también son responsables de seguir alimentando una separación. Es frecuente que se quejen de que los hombres no las toman en serio y que no escuchan sus opiniones, que deberíamos ser tratadas por igual, pero crean grupos en Facebook y afines bajo la consigna “no se admiten hombres”. No sólo están fomentando esa separación de género, sino la teoría de ellos de que nos creemos raras y especiales por jugar. Algunas lo defienden porque “quieren conocer otras mujeres con estos intereses”, pero nunca termino de entender por qué no querrían conocer otras PERSONAS con estos mismos intereses con las que compartir opiniones. La “igualdad” es un concepto que se confunde mucho con “empujemos tanto hasta que el género desfavorecido tenga más derechos que el favorecido”. No tenemos por qué cobrar retroactivos: si todos nos dejáramos de joder con medirnos en base a nuestro género, podríamos llegar a esa igualdad de la que tanto se habla.

El logo oficial del elitismo femenino.

A pesar de haberme cruzado con interminable cantidad de salames, puedo decir que también encontré en muchos hombres personas maravillosas con las que compartir juegos, opiniones, recomendaciones y anécdotas sin una pizca de resentimiento al respecto. Encontré a quienes enseñarles y de quienes aprender sin una sola nota de agresión. Sin ir más lejos pueden encontrar a uno de ellos en esta página, con quien empezamos una fabulosa amistad en base a “conozco todos estos achievements de Left 4 Dead 2 y cómo conseguirlos: VAMOS A BUSCAR UN ENANO DE MADERA!!”. No sería justo para los hombres de mi vida decir que todos son machistas y antipáticos, cuando muchos de ellos tomaron mi pasión con la más hermosa naturalidad: nadie tuvo que convencer a nadie, sólo tuvimos que dedicarnos a jugar y formar una amistad.

Es natural que algunos conozcamos más o menos sobre la industria. Hay quienes gustan más de jugar casualmente, tanto hombres como mujeres. Hay otros a quienes nos gustan los juegos tanto como su historia; los analizamos y debatimos entre nosotros sus puntos fuertes y débiles. Cada uno es apasionado a su manera y hay que respetar esas distintas tintas. No es imposible encontrar hombres tolerantes y que no nos juzguen el por qué y el cómo hacemos las cosas. Sin embargo, todavía hay que buscar.

DAT GENDER DIVERSE TEAM!
  • Ariel Ruiz

    Mi primera vez jugando WoW (en WOTLK) fue con una blood elf mage. La muchacha a quien nombre Morela periodicamente recibía mensajes para charlar, o si necesitaba ayuda, o cosas así. Incluso me regalaban oro (cosa que acepte, no me importó aprovechar la situación. JE).Y esto sucedía porque los otros jugadores asumían que por tener un pj mujer yo sería mujer.

    Ahí pude “vivir” un poco el prejuicio hacia la gamer girl. Y ver eso era…chicos…calmémonos un poco.

    Por otra parte, es irónico que haya tanto machismo gamer cuando también hay tanto deseo por parte de MUCHOS hombres de tener una novia gamer, que jueguen con ellos y bla bla bla ¿No? ¿En que quedamos?

    • AAAAHHHHh siii… el viejo truco. AjJAJAJAJAJJA. Tenía compañeros de guild que hacían eso. Yo también me acuerdo de haber entrado a varios MMO. Al principio pensé que era porque la comunidad era re generosa, hasta que un día me agarró una mujer de 40 piruletes, canadiense, que me dijo “Hola, bancá que te espanto los buitres y te doy una manito”…

      A veces me parece re positivo que un hombre vea la experiencia de una mujer en primer plano. Muchos me han dicho que es más jodido de lo que parece y que el 99.999999% no es tu intención “tentar a nadie”, pero por alguna razón creen que vos les decís “Hola” y en realidad se traduce como “Hola, vení a tener sexo conmigo. Te deseo hasta que se termine el mundo”. Y si no les das bola, te tratan de conchuda XD.

  • Ani Albano

    Ohh el viejo y querido machismo videojueguil que, por suerte, se está extinguiendo lentamente. Nunca lo entendí, y sinceramente nunca fui víctima de él con tantas fuerzas, y eso es porque me dediqué a jugar en solitario durante casi toda mi vida.
    Sí me pasaba cuando jugaba DotA 1 que me puteaban por ser mina, y sí me pasó en el RO que una mina vino y me dijo “sos gorda y fea” o.o todo porque tenía una Paladin y no una SENSUAL DANCER.
    Fuí una víctima sutil, pero con el tiempo fue pasando, hoy me encuentro con más hombres y mujeres que se copan y con quienes puedo mantener charlas extensas y sumamente interesantes (vos, doña autora de la nota, sos una de ellas :P). Y gracias a que el tiempo hace que todo pase, me animé a jugar nuevamente online y si bien siempre hay algún desubicado que vive en la edad de piedra, por suerte la mayoría son gente muy copada y flexible 🙂
    Muy buena nota, Payuuuu!

    • CLaaaaaaaaro, bueno. Jugar offline es, dentro de todo, una GRAN ventaja. Eso te evita muchísimos encuentros de gustos amargos. Cuando entrás a un mundo online es re molesto. Sobre todo en la clase de juegos que me gustan a mi: guerra, explosiones, tanques. Pfff.
      Yo a veces no se si tengo puntería para cruzarme boludos. Lo positivo es que el último al que me crucé, se terminó convenciendo de que yo no mastico chicle y muestro las gomas, lo que lo llevó a aprender a tratarme con respeto.
      Pero es como decís vos, por suerte, el tiempo hace que todo pase 😀
      Gracias :D!

  • Nicolás Díaz Zato

    A mi la verdad me da igual, seas mujer, hombre, extraterrestre, si entras en un equipo y jugas y te divertis independientemente de si sos bueno/a jugando yo juego con quien sea, obviamente uno siempre por ahi se enoja cuando tu equipo pierde por hacer algo mal pero es completamente normal, pero pasar de eso a insultar y juzgar por un juego me parece una pelotudes enorme. Odio profundamente las comunidades toxicas que trajeron los juegos masivos online donde entras a una partida y sin haberla empezado ya tenes gente sea un equipo contrario o del tuyo diciendo noobs a los demas e insultando simplemente no lo entiendo.

    • Si todo eso te jode, entonces estás jugando bien. Estás jugando como deberíamos jugar todos. Si te gusta cómo juega alguien independientemente de si es mujer, hombre, trans y si le gustan los hombres, las mujeres o los reptiles, entonces estás jugando bien. Las discusiones entre equipo están bien y son normales porque a nadie le gusta perder. Cómo escalen las discusiones, eso es otra cosa.

      Yo también detesto el acoso al noob porque alguna vez ellos fueron noobs. 😛

      • Nicolás Díaz Zato

        No se, por dar un ejemplo, estoy vicio con el rainbow six siege y tengo mis momento de super pro que defino partidas y tengo momentos asquerosos que no pego ni una, pero remarco una partida que me fui porque para mi eran todos nenes o gente grande bastante boluda diria yo, que entro en un equipo y para quien conoce el juego me elijo una clase de defensa que usa una ametralladora hasta ahi todo bien el problema empieza cuando ni bien al colocarla se me pone todo el equipo encima, cuando me salgo del lugar otro ocupa asi sin mas mi lugar en esa bonita arma y yo de mala leche se la saco, y al segundo me dispara uno de mi equipo de bronca jajaa era obvio que tenia que salirme 😛 muy toxico pero bueno en los juegos como en la vida hay gente para todo.

  • Max

    Hola, Soy Maxi y tengo un problema.
    Me cuesta un montón creer que una min… una chica juegue a los jueguitos por pasión. pero te leí: “…hace que pierdan la oportunidad de hablar con mujeres increíbles que tienen muchísima pasión por los juegos.” Y no me quiero perder mas nada. Nunca es tarde para dejar de ser un boludo en algo, ¿no?