Lejos estamos ya del páramo sombrío en donde los juegos de terror nos generaban algo, realmente. En los tiempos que corren y una generación basada en el recurso del jumpscare, a veces pensamos que pedirle algo más a un survival horror es, digamos, demasiado. Claro que muchos los jugamos por la mera expectativa del susto, otros pocos se sumergen en el mundo que es su historia y en las macabras y retorcidas palabras de un interlocutor invisible. Pero de golpe, algo tan simple como una demo de poco menos de una hora, nos puede otorgar una grata sorpresa. Esto es lo que pasó en mi mente con la demo de Outlast II.

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De un momento a otro nos encontramos en lo que parece ser un helicóptero – de más está decir que la pantalla está completamente en negro y solo nos guiamos por el sonido -, una voz de mujer nos informa por radio de un hecho sospechoso ocurriendo en la cercanía… una mujer, embarazada, cubierta de sangre, descalza, caminando erráticamente por la ruta. Y, como quien no quiere la cosa, nuestro primer susto aparece mediante gritos en la radio, sonidos guturales, el helicóptero desestabilizándose y nosotros mismos levantándonos de una caída de la cual pensamos era imposible sobrevivir.

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Así nos encontramos perdidos y aturdidos, caminando por lo que parece ser un pueblo abandonado, golpeando puertas, escuchando risas, cánticos diabólicos, y con esa pesadísima sensación de que en cualquier momento vamos a hacer volar el control por los aires del susto… pero tengo que decirles a mis queridos lectores que estos primeros minutos son de una calma muy inusitada. Contamos, por supuesto, con nuestra cámara de video y su – inicio del sarcasmo – excelentísima visión nocturna, que va a hacernos sentir mucho más seguros en esta travesía por el pueblo de los malditos. ¿Cómo no sentirse totalmente protegido en el amparo de esa visión verduzca? ¿Cómo no tener el alivio de un recurso totalmente abundante de baterías para protegernos? – fin del sarcasmo, por si no lo notaron -.

Así es como la demo de Outlast II se va desenvolviendo frente a nuestros ojos y nuestra respiración agitada, acompasada de un bonito pulso acelerado por temer a todo aquello que pueda encontrarse a la vuelta de la esquina. No es de extrañarnos que el sucesor del gran Outlast tenga un par de trucos extra bajo la manga.

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A diferencia de los survival horror más “normales”, en donde nos enfrentamos a presencias casi invisibles, seres espectrales y / o demoníacos, Outlast nos ofrece ese detalle pintoresco de la lucha contra la criatura más temida por todos: el mismo ser humano. Claro que no estamos hablando de humanos en sus cabales, no. Tenemos frente a nosotros criaturas que supieron ser hombres y mujeres y cayeron en el más profundo abismo de la locura, dejando tras de sí estas bestias sedientas de… ¿de qué? ¿venganza? ¿nuestra sangre?, no lo sabemos, al menos no en esa pequeña cucharada de lo que Outlast II puede llegar a ser.

Además de tener esa frescura y ese encanto retorcido, Outlast II cuenta, por lo pronto, con una calidad gráfica que nos va a dejar con la boca abierta, mientras vamos sorteando escenarios de todo tipo, color y forma – y sí, lo de color es bastante literal, ya lo verán por ustedes mismos si se animan -.

Puedo decir que llegué a creer que el recurso de la cámara en mano podía quedar un poco viejo, pero sinceramente aplica mágica y maravillosamente a la dinámica del juego, por lo cual no creo que le reste ningún tipo de punto. Finalmente, la desesperación, la locura, el miedo, va a llegar a nosotros de formas que nos van a tomar totalmente por sorpresa, lo cual es algo sumamente grato para esta generación que se resiste a resignar los survival horror.

Si algo malo tengo que decir sobre esta demo, es que me generó altísimas expectativas del juego completo, y que me dejó con muchas pero muchas ganas de jugar más, muy a pesar de que en más de una oportunidad quise apagar la PS4 e irme a ocupar de otras cosas. Pero eso es, a pesar de todo, una muy buena señal.

Si se animan, si se atreven, si creen que están listos para lo que vendrá, la demo de Outlast II estará disponible hasta el primero de Noviembre, ¿qué mejor manera de celebrar el mes del terror que con una cucharada de ese espeso y pútrido líquido llamado miedo?

  • Facundo

    linda nota 🙂