La versión 2017 de Just Dance, recién salida del horno de sus desarrolladores Ubisoft Paris y Ubisoft Milan, demuestra que un simple juego de baile sí puede mejorar con los años.

Considerando que su historia comenzó con un lanzamiento exclusivo para Wii allá por el 2009, la repercusión y el impacto en sus usuarios fueron de tal magnitud que lograron que otras plataformas se sumaran al éxito de la franquicia.

Desde su aparición, el diseño ha sido influenciado por la evolución de los gráficos y de las consolas, que año tras año llegan al mercado.. Teniendo en cuenta  Just Dance 1 como punto de partida, definitivamente podemos decir que estamos algunos pasos más adelante.

Comenzando con su clásico Dance! , somos conducidos a la pantalla de creación de perfil que luego nos habilitará el acceso a diferentes secciones del juego. Si bien contiene los pedidos básicos de información –nombre  de usuario, edad- en esta oportunidad tenemos la posibilidad de elegir, y desbloquear a lo largo del juego, un logo que se posicionará junto con el avatar que hemos seleccionado en uno de los pasos de la registración. Denominado skin por ser un elemento que representa al jugador y su lugar de origen, esta adición logra una separación con su antecesor Just Dance 2016, que solo permitía la selección de un avatar como personificación del usuario.

Siguiendo la línea de pequeñas incorporaciones, en esta ocasión se destaca la mejora de la interfaz de selección de canciones, haciéndola visualmente más sofisticada. Comparada con su versión anterior, Just Dance 2017 permite que el desplazamiento entre la variedad de categorías –solo, trío, cuarteto- pueda realizarse con mayor rapidez y sin perder de vista el tema que queremos elegir. Además, el sistema reconoce qué canciones hemos bailado más de una vez, y las agrupa bajo el nombre de Favoritos, para permitirnos acceder rápidamente a ellas y desde el mismo lugar.

Como nota de color, lo más destacado de la actualización en esta reconocida franquicia es el agregado denominado Just Dance Machine, que vendría a representar el conocido “modo historia”, como puede encontrarse en otros juegos.

Al ingresar en este modo, el usuario es introducido a una realidad en la que la nave espacial de unos extraterrestres, cuya identidad no es particularmente importante, se ha quedado sin batería. Para ayudarlos a recargarla, el jugador debe realizar una serie de rutinas de forma continua siguiendo un orden cronológico, por así decirlo, establecida de manera fija por el sistema. A medida que el juego va avanzando, diferentes estilos de baile son desbloqueados, aunque son presentados de manera aleatoria y sin posibilidad de selección. El jugador debe acertar en los movimientos presentados en cada rutina, de lo contrario no sumará puntos, y en consecuencia, no obtendrá suficiente energía para recargar la batería “alienígena”.

Ahora bien, más allá de todos estos detalles y mejoras agregadas, es claro que el objetivo del juego no ha cambiado. Su único propósito se ha mantenido a lo largo de todas sus actualizaciones, y probablemente seguirá así hasta el fin de los tiempos. La mecánica es la misma, y seguramente los usuarios de las distintas generaciones de Just Dance sean los mismos.

Es simple. No son solamente las diferencias en jugabilidad ni las canciones populares que se suman a esta versión lo que hacen a Just Dance 2017 un mejor juego. Es el espíritu del baile que sigue presente, eso mismo que se originó hace varios años y que se sostiene en pie para todos aquellos fans que se mantuvieron fieles a lo largo de su evolución.

Un sencillo juego de baile realmente puede prosperar. De eso ya no quedan dudas.