Hace veinte años, un 27 de Febrero de 1996, salía a la venta (sólo en Japón) Pocket Monster Aka and Midori (Pokémon Rojo y Verde). Seis generaciones y veinte años después, llega ya a nuestras ansiosas y un poquito más arrugadas manos, Pokémon Sun & Moon. Si querés saber cómo viene la mano, seguí leyendo.

Hace 20 años, Pocket Monster Aka and Midori (Pokemon Rojo y Verde).

¿Qué tiene de especial esta nueva edición de Pokémon Sun & Moon? Podría decirse que su atractivo es el hecho de que Nintendo haya tirado la repetida fórmula de la franquicia por la ventana, y todo para darnos un motivo para recorrer las tropicales islas del archipiélago de Alola.

Alola, una región inspirada en Hawaii: tiene playas, volcanes, junglas y jardines. ¡Por supuesto que ciudades y entrenadores Pokémon también! Pero hay una sensación rara… Algo le falta, ¿no?

La gente de Alola te saluda con un “¡Alola!“, te elogia las bermudas y musculosa que estés usando… Pero cuando le preguntas dónde queda el próximo gimnasio Pokémon para comenzar tu caza furtiva de medallas, te dedican una mirada arrogante mientras te contestan: “no tenemos gimnasios en Alola, no necesitamos medallas, tenemos algo mejor.

Sí, Nintendo, como anunció desde los tráilers, desechó la fórmula de gimnasios en esta entrega de Pokémon Sun & Moon. Aparentemente los muchachos de Game Freak (los desarrolladores) andan sufriendo la crisis de los veinte (si es que algo así existe) y necesitaban un cambio en el esqueleto principal de la franquicia. En reemplazo de los líderes de gimnasio y sus medallas, tenemos una seguidilla de retos: recorrer las cuatro islas que componen Alola y vencer los variados desafíos que los capitanes nos proponen en cada isla. Variadas y sencillas tareas en las que todo culmina cuando nos enfrentamos a un Tótem Pokémon. Y una vez que limpiamos el piso con los capitanes de una isla, se nos permite medirnos lo’pokemone’ contra los Kahunas, los entrenadores elegidos por el Tapu de cada isla para poder pasar a la siguiente.

La paz reina en Alola, ¿verdad? ¡¿Cómo que no?!
La paz reina en Alola, ¿verdad? ¡¿Cómo que no?!

Los Tapu son deidades guardianas, fuertes Pokémon con interesantes habilidades encargados de proteger a los habitantes de las islas (noble tarea que somos capaces de presenciar en nuestra historia desde el primer minuto). Pero no todo es paz y tranquilidad por desgracia, ya que además de los irresponsables del Team Skull (un aquelarre de vagos con intereses egoístas), nos toca enfrentarnos a una amenaza mayor. Solo voy a decir dos palabras al respecto y dejar que su imaginación los lleve por el camino probablemente correcto: Ultra Beasts.

Otra de las características que diferencian a esta entrega, es que contamos con un grupo de pequeñas islas en las cuales nuestros Pokémon extras, depositados en el famoso sistema de almacenamiento creado por nuestro héroe Bill, disfrutan de sus merecidas vacaciones… O casi. Este cuasi complejo hotelero llamado Islas Pelago, cuenta con 5 islas en donde podemos poner a descansar a nuestros Pokémon inactivos (¡inclusive en relajantes aguas termales!), o bien ponerlos a entrenar duro, a trabajar en nuestras cosechas de bayas, o mandarlos a explorar cuevas repletas de útiles tesoros.

Para los coleccionistas, un Greninja especial (Ash-Greninja) esta disponible a unírseles a la partida a quienes tengan y hayan completado la demo del Pokémon Sun & Moon (disponible aún en la tienda online). Lamentablemente los más extremos coleccionistas tendrán que esperar hasta Enero del 2017 para poder acceder al Pokebank (aplicación de almacenamiento) con sus flamantes Pokémon de Alola. Pero no se preocupen, porque si poseen las Virtual Console para Red, Blue o Yellow, sus Charmanders, Venusaurs, y Squirtles podrán disfrutar de las playas de Alola para ese entonces… ¿Y quizás poder también usar los nuevos Z-moves?

Los Z-moves son el reemplazo en esta generación a las mega-evoluciones (también en parte presentes, ¡no desesperen!). Porque por algún motivo los Pokémon son más fuertes si sus entrenadores aparecen de fondo haciendo coreografías que imitan pasos de baile. Algunos dirán que es la fuerza del vínculo, yo estoy convencido de que deben sacar ese extra de poder sintiendo claramente vergüenza ajena.

La interfaz principal del Pokémon Sun & Moon obtuvo un mejorado diseño, tanto a nivel gráficos como en su usabilidad que es casi perfecta. Aunque también se nota una leve disparidad en el manejo de algunos de los módulos del juego. Las notorias mejoras generales que recibimos en esta generación, por algún motivo las perdemos en estas partes del juego, y esto no es algo imperdonable, pero es una de las pocas cosas que alejan al título de una puntuación de 10/10. En tanto que la música del juego lo acompaña a la perfección, pero lamentablemente se aprecia considerablemente mejor via headsets.

La historia en sí cuenta con un peso importante en la entrega. Volvemos a notar que es algo distinto a todas las aventuras anteriores que tuvimos desde el comienzo. Y si bien en un momento odiamos al Rotom parlanchín metido dentro de nuestra Pokedex, que nos lleva casi de las narices durante la trama principal, dicha historia no tiene desperdicio o puntos flojos. En más, que no les sorprenda que la rumoreada secuela o tercera parte de la entrega, Pokémon Stars (supuestamente para la próxima consola portátil Nintendo Switch) extienda la misma. O se extienda el juego en sí, habiendo detalles sobre una nueva mecánica pedida frecuentemente por varios fans, en el que hace un leve cameo… ¡Prefiero no detallar para evitarles spoilers!

El late game también es imperdible, y lo mejor que tiene, además de sentirnos mas libres para explorar las islas, es que Rotomdex se calma. ¿Claptrap versión Pokémon?

A modo personal, me agrada que esta franquicia siga viva (y más fuerte que nunca tras el furor de Pokémon Go). Creo que Pokémon Sun & Moon es la mejor entrega tanto para los que nunca jugaron Pokémon, como para quienes gusten rememorar a esos monstruitos pixelados que nos llenaron alguna vez de orgullo mientras destrozábamos campeones de liga o pobres chicuelos con su colección de Caterpies nivel 1… ¡Y no los juzgo! No los juzgo para nada, ¿eh?… A veces esos enanos eran un terrible desafío.