The Flame in the Flood es un juego lanzado en PC y Xbox One en febrero del año pasado que recién ahora ve la luz en PlayStation 4. Es un juego de supervivencia desarollado por The Molasses y Curve Digital, que ya ha cosechado éxito en las anteriores plataformas y originalmente nació en Kickstarter con muy buenos números.

La versión analizada, de PS4, ofrece algunas mejoras de jugabilidad y mejorando así la experiencia general de juego.

Jugabilidad

Una enorme inundación arrasó con gran parte del terreno estadounidense y debemos intentar sobrevivir controlando a Scout, una joven acompañada de Esopo, un fiel perro. El objetivo del juego es entonces mantenernos con vida, recorriendo diferentes ubicaciones mientras viajamos corriente abajo con una balsa algo precaria.

La premisa es muy simple y además se aprende rápido: Hay que asegurarse de obtener alimentos y elementos para craftear, pero además cuidarse de no descuidar el bienestar general del personaje. Podemos enfermarnos si se desata una tormenta y no estamos a cubierto, o incluso podremos enfermar por ingerir alimentos en mal estado o quebrarnos algún hueso por ataques de animales salvajes. Cada uno de estos efectos alterados tiene una forma de solucionarse al instante, lo complicado recae en tener los recursos necesarios para enfrentar estas adversidades.

El juego se divide continuamente en dos partes: a pie y en balsa. Los “mundos” en los que atracamos nuestra embarcación son pequeños y el objetivo es juntar elementos para sobrevivir, descansar y buscar refugio. Luego hay que volver a la balsa y continuar yendo corriente abajo, teniendo cuidado de no estrellarnos ni rozar ningún obstáculo o sino tendremos que reparar la balsa (o morir en el intento).

Cada ubicación pertenece a una categoría: hay campamentos con fogata incluída, asentamientos más ricos en fauna que en flora, otros con animales salvajes que podrán matarnos con facilidad o, en el mejor de los casos, dejarnos con algunos huesos quebrados y heridas profundas. Incluso hay algunas estaciones exclusivas para reparación y optimización de nuestra embarcación, pudiendo agregarle mayor resistencia, un espacio para descansar y más upgrades.

Durante muchísimo tiempo te vas a encontrar hurgando los items que tenés en el inventario para ver qué podés armar y qué te hace falta. La búsqueda constante hace que el crafteo también tenga que ser constante, para ir liberando espacio en la mochila del personaje, de nuestro compañero perruno y también el inventario propio de la balsa (sólo accesible desde el muelle).

The Flame in the Flood es un juego con permadeath, esto quiere decir que en caso de que el personaje muera entones tendrás que empezar todo el recorrido desde 0. Existe un modo un poco más amigable con la posibilidad de incorporar checkpoints en el recorrido, pero de todas formas acaba siendo complicado porque el juego no se guarda constantemente. Cada muerte es una aproximación a dominar una situación más. Aprendí a curar mis lesiones de la peor forma, habiendo muerto por no poder suturar mis heridas tras un ataque de un jabalí. También aprendí la importancia de un refugio, habiéndome resfriado y muerto posteriormente por alguna enfermedad relacionada.

Conclusión

The Flame in the Flood es de los juegos de supervivencia más lindos que jugué. Es estéticamente hermoso, simple de aprender y las partidas son siempre diferentes. Cada vez que comenzamos desde 0 nos encontramos con diferentes islas y diferente disposición de elementos en el entorno. Te asegura pasar algunas horas de entretenimiento y, aunque por momentos pueda ser frustrante, aprender a mantener a Scout a salvo es sumamente gratificante. Sería genial que tuviese algún tipo de modo cooperativo, pero nos quedamos con las ganas.