Los juegos multijugador asimétricos, en los que no todos los jugadores tienen las mismas habilidades y los equipos no se dividen en números iguales, siguen en constante crecimiento. Juegos como The Flock, Dead by Daylight o Friday: the 13th son algunos de los exponentes que componen esa lista en aumento. Deceit se suma a las filas con una propuesta innovadora y en donde el verdadero protagonista del juego son las voces de los jugadores convenciéndose entre sí de lo que son y lo que no son.

Desarrollado por Automaton, el equipo plantea una mecánica de juego bastante simple: Hay seis jugadores, dos de ellos están infectados y pueden ver su condición entre sí. Los cuatro restantes son los “inocentes“, que deben trabajar en equipo para escapar del mapa pero sin saber quiénes son los infectados del grupo. Cada un período de tiempo determinado, las luces en el mapa se apagarán y todos deberán huir a otra sección del mapa que se abrirá al finalizar una cuenta regresiva. Si al acabarse este tiempo límite no acceden a la siguiente parte del mapa entonces morirán instantáneamente a causa de un gas tóxico liberado en la sección del mapa en la que los jugadores se encuentran. Y además es este el momento en el que los infectados pueden transformarse (intentando que nadie los vea) en unas criaturas bastante feas que pueden matar en el acto a cualquier otro jugador no-infectado. Intentando confiar entre sí, activando mecanismos que les permitirán avanzar y eventualmente escapar, los jugadores no infectados deben trabajar en equipo para cumplir su objetivo. Los infectados en cambio, pueden entorpecer estos mecanismos (desactivando palancas) y deberán tomar bolsas de sangre para que les sea posible transformarse. Si alguien los ve tomando la sangre entonces se verán envueltos en un problema, a menos que nadie le crea al testigo en cuestión y crean que es una trampa.

Dentro del mapa hay items que ayudarán a los inocentes a sobrevivir, incluso detectores para probar analizar otros jugadores y verificar su estado. O por ejemplo una cámara de fotos con flash para alejar a los jugadores transformados al momento del ataque.

Los infectados en general son quienes tienen que apelar a su creatividad en función de las sospechas y desconfianzas del resto. Ayudar a los inocentes a escapar hasta encontrar un momento ideal para atacar es siempre una buena estrategia, aunque un exceso de caridad hará que muchos sospechen de su condición. Aislarse del grupo es ideal para consumir la sangre necesaria para transformarse, pero esto podría hacer que sea demasiado obvio tu objetivo. Varios apelan a encontrarse a solas con otro jugador y exclamar haberlo visto consumiendo sangre, confiando en que el resto podría prenderse a la acusación y dispararle hasta la muerte. No es posible bajar a otro inocente a los tiros estando en soledad, sino que el proceso debe ser democrático y por lo menos otros dos jugadores también deben herirlo en señal de aprobación. Esta complicidad es lo más complicado de obtener, ya que intentar movilizar al resto para eliminar un jugador puede hacer que se nos de vuelta el tablero y acabemos liquidados por falsas acusaciones. A continuación, unos segundos de una de las partidas hechas online con usuarios de Twitch.

Creo que el mayor problema de Deceit es la necesidad de comunicarse entre sí, ya que si no contás con otros cinco amigos para jugar entonces pierde un poco el sentido del juego. Al querer jugar sola he caído en partidas en las que algunos jugadores se conocen entre sí, y matan al extraño sólo para que no interfiera con su juego. Además, al no conocerse uno siempre desconfía, y las situaciones graciosas de desconfianza no se generan.

Jugar con amigos es fantástico. Más aún cuando jugás varias rondas y vas modificando tu forma de proceder en base a cómo actúan tus compañeros. Además cada uno se va haciendo su propia fama. Está el que siempre miente, el que siempre se la juega de inocente, el agresivo en exceso. Cada quien con su personalidad intentando llegar hasta el final de cada mapa y escapar de los enemigos, o por otro lado eliminar a todos antes de que puedan lograrlo.

Poco clima, poco miedo

En cuanto a lo técnico, el juego podría estar mejor optimizado. En mi caso, mi PC supera ampliamente los requerimientos para correrlo y sin embargo el framerate es muy inestable. Por otro lado, el entorno es básico y con un trabajo de texturas algo pobre, haciendo que no contribuya a generar un ambiente propicio para un juego de horror. Los sonidos son los que equilibran la balanza: la voz misteriosa que anuncia los cortes de luz está muy bien, y los efectos de sonido de ataque, transformaciones y objetos suman un poco más a la experiencia. Lo que definitivamente mejora la inmersión y acelera el corazón son las propias voces de los jugadores intentando convencerse entre sí. Por último, el matchmaking podría mejorar: seguido falla al lanzar un juego con desconocidos y también tiene algunos errores de sincronización al armar partidas cerradas que fuerzan a uno a crear otro lobby y volver a invitar a todos.

En conclusión, Deceit es un juego fantástico para jugar con amigos, ya sea en LAN u online. Si no tienen conocidos con el juego, conocer gente por ese medio va a ser algo complicado y van a sentirse solos/aburridos de jugar. Siendo un juego que nos hace depender de otros jugadores, podría estar más barato para fomentar la compra en grupo u ofrecer algún tipo de pack. Lobos solitarios abstenerse.