Corría el año 2012, después de mucho tiempo tenía una PC decente, pero el único juego en mi biblioteca de Steam era la última entrega del Football Manager. Desde hacía años solo jugaba a esta versión moderna de PC Fútbol y a cuanto simulador de carreras se me cruzara por delante, desde GP3 hasta GTR2, pasando por rFactor, LFS y F1 Challenge.

Estaba cansado de lo repetitivo que me resultaban los títulos triple A, totalmente carentes de innovación, apelando a fórmulas efectivas pero en los que la sorpresa brillaba por su ausencia.
Hoy en día, OASIS podría regrabar Definitely Maybe exactamente igual que el original, sería un gran disco y vendería millones, pero seguirían siendo las mismas canciones de hace 23 años.

Una noche recorría la tienda de Steam buscando algo que me llamara la atención para jugar y me encontré con la demo de un título del que nunca antes había oído hablar: Spec Ops: The Line. El trailer lo hacía parecer prometedor, pero ¿cuál no? Leyendo en internet encontré lo que me hizo decidir a favor de darle una oportunidad. Se suponía que la historia de este shooter en tercera persona estaba inspirada en “Heart of darkness”, novela de 1899 de Joseph Conrad, la cual había leído unos 2 años antes.
La descargué y me dispuse a ver que tenía para ofrecerme el nuevo título de 2K Games.

Menu de inicio. Spec Ops

Desarrollado por Yager Development, un pequeño estudio berlinés, Spec Ops se ganó mi simpatía desde un principio. El himno estadounidense versionado por Hendrix en Woodstock ’79 sonando con distorsión y una raída bandera de ese país nos recibían en el menú de inicio.
El contenido de esta demo dejaba ver un third-person shooter bastante genérico, pero sólido, con un gran sistema de coberturas, disparos desde vehículos, secciones de sigilo y momentos en los que debemos mostrar nuestra pericia como francotiradores. Lideramos un Delta Force e interactuamos con nuestros compañeros, no solo por medio de diálogos constantes, sino también teniendo que curarlos y dándoles órdenes. Con una dificultad muy por encima de la media, el juego nos hace sentir en todo momento esa estúpida premisa, que aceptamos con normalidad, de ser 3 soldados contra todo un ejército. Pueden dejarnos fuera de combate con solo un par de tiros bien puestos. Nada de andar entrando en un tiroteo a lo Rambo.

“¿De dónde viene toda esa violencia, viejo? ¿De los videojuegos? Apuesto que es culpa de los videojuegos.”

Al terminar el capítulo que se nos permitía jugar a modo de prueba, estaba convencido de que debía darle una oportunidad ni bien saliera. Se presentó con un multiplayer impuesto por 2K y desarrollado por un estudio de Florida, que le valió infinidad de críticas y, creo yo, hizo las veces de ancla impidiendo que el título tuviese éxito.
¿Por qué un shooter totalmente genérico, que funcionaba bien y daba una experiencia satisfactoria al momento del intercambio de disparos, pero no ofrecía mecánicas innovadoras, debía tener más repercusión de la que tuvo? Por la querida y olvidada historia, dejada de lado por la mayoría de los referentes del género. Como supo contarnos Ani, en este caso la narrativa venía con la chapa de estar basada en un clásico de la literatura, lo cual no era un dato menor.
Spec Ops: The Line nos cuenta una historia que ya nos contaron un montón de veces, pero de una forma totalmente novedosa.

La novela de Conrad fue adaptada infinidad de veces en distintas épocas. Tuvo versiones en teatro, radio, varias en cine y hasta un videojuego, Far Cry 2 (2008). Sin embargo, ninguna de las que tuve la suerte de experimentar logró transmitir las sensaciones y sentimientos que genera “Heart of darkness”, así como replicar la dura crítica a los sistemas militaristas que lograron los chicos de Yager.
El título funciona como una especie de caballo de Troya, logrando entrar en la fortaleza en la cual Battlefield y Call of Duty son emblemas, disfrazado de un shooter más del montón, pero trayendo consigo una crítica feroz al género.

Tormenta de arena en dubai. Spec Ops

Ya desde la locación, se muestra el carácter rebelde del título. Se nos muestra una Dubai (la ciudad más lujosa del mundo) devastada por una tormenta de arena, en la que se perdió todo contacto con un batallón enviado meses atrás para la evacuación de los sobrevivientes. Nuestra misión: averiguar qué está pasando ahí.

MATAR POR TI MISMO ES ASESINATO. MATAR POR TU GOBIERNO ES HEROICO. MATAR POR ENTRETENIMIENTO ES INOFENSIVO.

Somos el típico héroe que siempre nos presentan como personaje principal. Y tanto nosotros como nuestros compañeros, personajes carismáticos que se autodefinen como auténticas máquinas de matar, no dejan de insistir constantemente en que ellos están del lado de los buenos.
El juego no tardará en mostrar la falsedad de este concepto de héroe. Con tal de salvar nuestras vidas, pocos minutos después de comenzar la aventura, nos encontramos abriendo fuego no solo contra rebeldes insurgentes, sino también contra civiles y soldados norteamericanos.

Spec Ops abandona todo tipo de condescendencia con el jugador y no duda en llevarnos por un camino que nunca antes se había recorrido en el mundo de los videojuegos.
Tenemos que tomar decisiones donde debemos elegir el mal menor. Decisiones que nos harán dudar si en verdad estamos del lado de los buenos. Si bien la mayoría sin influencia en el desarrollo de la historia, tienen el fin de comprometer al jugador y que no todo transcurra como una larga cinemática.
El juego se encarga de que cada vez que nuestro personaje mate a alguien, seamos nosotros los que estamos poniendo el dedo en el gatillo.
Walt Williams (guionista de Spec Ops) dijo en una entrevista: “Queríamos que la gente pensara sobre la oscuridad inherente de sentarse a jugar un juego en el que masacrás a miles de personas.”

Con nuestro personaje física y psicológicamente afectado por sus actos (hasta la voz, doblada por Nolan North, abandona el tono militar y se hunde en una profunda locura) llegamos a un punto de inflexión en la historia. Nuevamente una decisión nos pone a prueba. Si bien es inevitable tomarla, podríamos elegir no seguir jugando, cerrar el juego, lo cual sería la única salida “correcta”. Pero si queremos terminarlo, debemos sufrir las consecuencias.
A partir de ese momento, comenzamos un verdadero viaje al corazón de las tinieblas.

“bienvenido al infierno, walker. te estábamos esperando”

La violencia de los personajes aumenta y hasta el aspecto visual cambia totalmente, utilizando los cambios cromáticos de forma precisa. Nos encontramos ante una línea que no podemos evitar cruzar. Dejamos de ser los buenos para convertirnos en villanos y el juego se encarga de recordárnoslo en cada pantalla de carga con frases como: “¿Todavía te sientes como un héroe?”. En ninguno de los 5 finales posibles podremos escapar de pagar el precio de nuestros actos.

Muerte de inocentes. Spec Ops

Pocos videojuegos muestran tan bien lo que es un descenso al infierno. Una experiencia definitivamente satisfactoria en cuanto a jugabilidad, pero devastadora y difícil de olvidar incluso después de años. Comprobamos en carne propia la crudeza de la guerra, lo que significa la dominación militar y la ambigüedad moral que existe en los conflictos bélicos. En Spec Ops cada muerte duele y nos afecta, y nuestras miserias nos acompañan en todo momento.
Yaguer se encargó de mostrarnos de forma implacable que la guerra nunca fue ni será un juego.

  • Christian da Silva

    Spec Ops: The Line, tan incomodo como imprescindible , escrito por… Agustín Cabero??????
    TRIME SO VO????

    • Agus Cabero

      Mi nombre es Cosme Fulanito. 😉

  • De verdad sentí casi cada momento del juego y las decisiones más bravas que hay que tomar las recuerdo al día de hoy, y como bien decís es un genial “Caballo de Troya” para contarnos una buena historia y dejarnos algo, más allá de un rato de diversión. Gran nota.

    • Agus Cabero

      Gracias por tomarte el tiempo de leer la nota y de comentar. Me alegro que te haya gustado. Espero que sirva para que alguien que aun no lo haya jugado le de una oportunidad, porque es un juego genial. Como pusiste en tw, una joyita oculta. Seguiremos reivindicando Spec Ops cada vez que tengamos la oportunidad.
      ¡Saludos!

  • Adrián Arjona

    La escena del fósforo… memorable.